"Mis perros son parte de mi familia,
¿Cómo puedo mejorar su calidad de vida?"
La pregunta que dio vida a Pura Huella
Soy Agus, papá de 3, marido de Lule —terapeuta holística, especialista en desarrollo personal y espiritual—, y me dedico al Marketing y la Publicidad. Paz tiene 13 años. Es nuestra perra, nuestra compañera, parte de la familia — la que llegó antes que los hijos.
Una mañana nos dimos cuenta que Paz no se levantaba. Con esfuerzo la ayudamos, pero le costaba caminar: principio de reuma y artrosis. Elegimos acompañarla con complementos naturales, una alimentación más consciente, ingredientes que realmente hicieran la diferencia en su calidad de vida.
Como familia numerosa, resolvíamos la alimentación de Paz y Bingo —nuestro perro de 3 años— con alimentos balanceados premium. Pero este hecho nos obligó a aprender, a leer etiquetas y a entender qué hay detrás de cada bolsa de alimento, de cada snack, de cada suplemento. Y lo que encontramos nos sorprendió — y nos preocupó.
El mercado está lleno de productos con conservantes artificiales, colorantes innecesarios y proteínas de origen dudoso. Cosas que jamás le daríamos a un hijo, pero que aceptamos sin cuestionar en el plato de nuestros animales.
Paz — 13 años
Nuestra perra de toda la vida. Su búsqueda de bienestar natural en la vejez fue el punto de partida de todo lo que hoy es Pura Huella. Ahí empezó — y también incluimos a Bingo, nuestro perro de 3 años. Porque entendimos que no se trata solo de acompañar los últimos años sino de que lleguen a esa vejez de la mejor manera.
"El amor que sentimos por Paz nos convirtió en expertos por necesidad. Hoy compartimos ese conocimiento con todos los que quieran lo mismo para sus perros o gatos."
Nos especializamos en nutrición natural y consciente para mascotas porque creemos que el bienestar real empieza por adentro. Estudiamos, investigamos y seleccionamos cada producto con el mismo criterio con el que elegiríamos la alimentación de un hijo.
Por eso diseñamos 2 áreas en Pura Huella:
Juntos — Lule desde lo holístico y yo desde lo alimenticio — formamos este equipo para darle a esa parte de tu familia todo el amor y cuidado que se merece.
Revisamos ingredientes. Elegimos lo natural. Descartamos lo artificial. Buscamos calidad real.
En Pura Huella aplicamos exactamente el mismo estándar. Sin excepciones.
No armamos Pura Huella desde un escritorio. La construimos desde la búsqueda real de lo mejor para un animal que amamos.
Estudiamos nutrición animal, leemos etiquetas y seleccionamos proveedores con estándares Human Grade y Clean Label.
Todo ese conocimiento lo ponemos al servicio de los amantes de mascotas que quieren lo mismo que nosotros: lo mejor para ellos.
Cuando empezamos a buscar alternativas reales para Paz, no encontramos una guía clara. Encontramos marketing. Palabras como "natural", "premium" o "saludable" aparecían en casi todas las bolsas — pero al leer los ingredientes la historia era otra.
Esa brecha entre lo que prometen los productos y lo que realmente contienen fue nuestra escuela. Aprendimos a distinguir entre un alimento que nutre y uno que solo llena. Entre un snack funcional y uno con conservantes disfrazados de ingredientes naturales. Entre un proveedor comprometido con la calidad y uno que simplemente vende volumen.
Hoy ese aprendizaje es el corazón de Pura Huella. Y queremos llevarlo a cada hogar que tenga una mascota.
Pero también decidimos incluir la pata holística. Porque a Paz y a Bingo les dimos Flores de Bach desde siempre. Les hacemos Reiki cuando están pachuchos. A Paz la ayudó con el miedo a los ruidos fuertes. A Bingo, con la pérdida de pelo y alergias. No podíamos dejar de compartir esto en Pura Huella.
Entendemos qué necesita cada etapa de vida — cachorro, adulto, senior — y elegimos en función de eso.
Sabemos leer lo que dice y lo que oculta una etiqueta. Ese filtro lo aplicamos antes de que el producto llegue a vos.
Solo trabajamos con quienes comparten nuestra filosofía: ingredientes transparentes, origen claro y estándares verificables.
No solo vendemos productos. Compartimos por qué cada uno importa, para qué sirve y cómo integrarlo al día a día de tu mascota.
Ingredientes aptos para consumo humano. El estándar más alto de la industria para alimentos de mascotas.
Lista de ingredientes corta, reconocible y sin aditivos de síntesis. Lo que se lee es exactamente lo que hay.
BHA, BHT, etoxiquina y similares quedan afuera. Conservación natural o deshidratación, siempre.
Carne fresca o deshidratada en primer lugar. No harinas de subproductos ni fuentes de proteína difusas.
Las croquetas no necesitan ser de colores. El sabor lo da la carne, no la química.
Solo trabajamos con quienes pueden explicar exactamente de dónde viene cada ingrediente y por qué está en la fórmula.
Cada hogar que tiene una mascota merece acceso a productos que realmente cuiden. Eso es lo que buscamos para Paz y Bingo. Eso es lo que construimos en Pura Huella.
Para todos los que quieren lo mejor
En Pura Huella no vendemos todo lo que existe. Vendemos solo lo que pasó nuestro filtro. Acá explicamos, sin tecnicismos, qué buscamos en cada producto y qué nos hace descartarlo — para que vos también puedas leer una etiqueta con más confianza.
Pollo, cordero, res, salmón — identificable y trazable. No "proteína animal" sin especificar.
Si una mamá puede reconocerlos en la cocina, van. Lista corta, palabras simples, nada que necesite diccionario.
Tocoferoles (vitamina E), ácido cítrico, deshidratación o liofilización. La naturaleza ya inventó cómo conservar los alimentos.
Human Grade, Clean Label, Alimento Natural certificado. Que el proveedor pueda explicar y demostrar lo que dice.
Que hidraten, complementen, premien con algo nutritivo. No solo un sabor que enganche.
Un alimento bueno no necesita colores llamativos ni aromas artificiales para que la mascota lo quiera. El sabor real lo hace solo.
Conservantes químicos vinculados a problemas de salud a largo plazo. Comunes en alimentos baratos. En Pura Huella, cero.
Si la etiqueta no dice de qué animal viene la proteína, hay una razón para ocultarlo. No lo aceptamos.
Los colores en los alimentos de mascotas son para los dueños, no para los animales. Nuestras mascotas no ven en colores vibrantes — y no los necesitan.
Si el producto necesita químicos para que tu mascota lo quiera comer, algo falla en los ingredientes base.
Plumas, picos, cascos procesados como proteína. Legal, sí. Lo que queremos para nuestras mascotas, no.
Una palabra en el packaging no es un estándar. Exigimos que sea demostrable, no declarativo.
Si no le darías ese ingrediente a tu hijo, no debería estar en el plato de tu mascota.
Ese es el filtro. Tan simple y tan exigente como eso.